viernes, 17 de septiembre de 2010

Capitulo Cinco

Mi primo estaba sentado ahí, en la escalera de la entrada de mi casa, sacandole las pulgas al gato, un gato cochino sarniento con la tula afuera por que andaba bellaco. Lo se por que en las noches anda por los techos gritando como desaforado, buscando a una gata para...
Batmas existe y lo se por que to soy Batman. pero no tengo que desircelo a nadie, o me van a cobraran todos los destrozos que he echo, y las pensiones de los hijos que tengo repartidos por todo el mundo...
Mi abuelo que es curadito un día conto que se encontró con Batman cara a cara, face to face, y como odia a los personajes musculosos que vuelan y que usan los calzoncillos sobre los pantalones no lo pensó dos veces y se puso a pelear con él, lo raro es que no era un hombre, tampoco un murciélago, era una monja que caminaba por la calle, pero como a veces el alcohol hace alucinar, mi abuelo borrachito lo confundió. Por la misma culpa del alcohol es que entro una vez a un baño de niños chicos en el mall y orino los lavamanos, creyendo que eran orinales. Se vino a pegar la palma cuando entro una vieja con su hijo de dos años, y pegó el menso grito al verle la tula a fuera y chorreando, entonces llamó a un guardia y lo salió persiguiendo, hasta que se escondió en el puesto de palomitas.
Mi abuelo es el inspector de mi colegio, y no es que le apeste el poto, porque si se lo lava, lo que pasa es que el gato sarnoso le vio cara de baño a su sillón preferido.

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